Sabéis (porque alguna vez más os lo he comentado en el blog) que mis obsesiones decorativas van cambiando por etapas. A veces me da fuerte con una pieza, otras con otra. Imagino que influirá la evolución de mis gustos, el momento en el que me encuentre o hasta mi estado de ánimo. Y seguro que todo ello ha entrado en juego para que últimamente no pueda hacer otra cosa que suspirar por esta silla de la que hoy os hablo: la Cesca, un diseño alemán de 1928 de Marcel Breuer.

El arquitecto y diseñador industrial (uno de los más relevantes del movimiento moderno y figura destacada de la escuela artística germana de la Bauhaus) revolucionó el sector con este nuevo planteamiento de lo que un asiento de tubo de acero podía ser. Sobre su estructura en forma de voladizo (y no con cuatro patas) apoya el respaldo y el asiento, conformados -a su vez- por rejilla de caña sujeta a un bastidor de madera de haya.

Esta pieza se comercializa, como casi todos los grandes clásicos del diseño, en diferentes versiones. Con brazos o sin ellos y con la posibilidad de poner el respaldo o el asiento tapizados en una variada gama de pieles o tejidos. Yo os traigo inspiración e imágenes de lo bien que encaja en cualquier espacio y estilo la que es mi favorita: la clásica de caña. Y mejor con la madera de haya tintada en negro.

Como curiosidad comentaros que el nombre original de esta silla era B32 (para la versión sin brazos) y B64 (para la versión con brazos), pero acabó adoptando el apodo actual en honor a la hija de Breuer, Francesca. Los diseños originales los comercializa la firma Knoll y cuesta (¡atención!) unos 1.200€ cada una. Ainsssss…

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1 Comments

  • 22 septiembre, 2017 Responder

    Aurea_IamaMess

    ¡Es que son preciosas! Yo también tuve mi época enamorada de ellas (¡y no se me ha pasado! jajajaja) Pero ya no entran más sillas en casa 😛 Lo peor… es que encontré cuatro de segunda mano vendidas como “sillas”… ¡y no pudo ser!

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