Una de las cosas más importantes a la hora de decorar un salón es la elección del sofá y de las butacas o sillones que lo acompañan. Una tarea que, muchas veces, no es nada sencilla y a la que hay que dedicar un poquito de tiempo y búsqueda si nos interesa que el resultado sea coherente y equilibrado. ¿Por qué digo esto? Pues porque la armonía entre estas piezas es esencial para que la atmósfera de nuestro salón sea la que buscamos. Es verdad que en muchas tiendas quieren simplificarnos este trabajo ofreciendo combos ya preestablecidos cuyas piezas van a juego y han sido realizadas bajo las mismas pautas, pero yo (ya sabéis), os animo a desterrar ese concepto del “todo conjuntado” y a arriesgar (y divertiros) con la búsqueda de esas piezas singulares que, aunque no la vez ni necesariamente en el mismo sitio, han nacido y sido diseñadas para estar juntas. Para hacerlos la tarea más fácil, aquí van unos cuantos consejos para combinar sofás con butacas.

1 | Tejidos y estampados

No busquéis el mismo tipo de textil para el sofá y las butacas. Al revés. Apostad por combinar telas complementarias, que creen algo de contraste. Si tenéis una butaca de cuero, evitad poner el sofá del mismo material. Seguid la misma pauta con colores, patrones y estampados. Incorporar diferentes texturas y motivos es siempre una buena idea, al igual que una gama diferente de colores. Si una de las piezas es oscura, equilibrad el conjunto eligiendo un tono mucho más claro para la otra. Si una tiene un estampado llamativo de flores, por ejemplo, procurad que la otra sea lisa y más sencilla. De esta manera se complementarán y no se quitarán protagonismo entre sí.

2 | Dimensión

La escala del sofá y la butaca o butacas que le acompañan debe ser similar. Es decir, que si el sofá es de una gran dimensión, os aconsejo que descartéis aquellas butacas excesivamente estrechas o pequeñas. Lo mismo al revés. Si el sofá no es excesivamente grande evitad poner butacas que sean visualmente muy pesadas. Los tamaños deben estar acompasados para que no se produzca una incoherencia visual y el conjunto acabe desafinando.

3 | Altura de los asientos

Este detalle tiene más importancia de lo que podéis pensar. De ello dependerá que, cuando varias personas se sienten a la vez en el sofá y las butacas, no acaben unas más altas que las otras. Y esto es lago que, de verdad, tiene una gran importancia a la hora de disfrutar del salón en compañía. Por eso, cuando estéis en la búsqueda del maridaje perfecto de estas piezas para vuestro salón, os recomiendo que no dejéis que las alturas de los asientos de ambas se lleven más de unos 3-4cm entre ellas. Es decir, que si el asiento de vuestro sofá, por ejemplo, es de unos 43cm de alto, el de la butaca debería estar lo más cerca posible (no menos de 40cm, ni más de 46cm de alto).

4 | Patas

Y de nuevo aquí, lo que debemos buscar es el equilibro entre sofá y butaca. De tal forma que si tenéis un sofá muy pesado visualmente y pegado al suelo, podéis optar por una butaca más ligera de patas más esbeltas y altas, y viceversa. La idea es que, cuando las piezas se coloquen una al lao de la otra, no haya una excesiva tendencia visual a lo muy cargado o lo excesivamente ligero.

Y vosotros, ¿sois de los que combináis sofás y butacas en diferentes estilos?

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