En otoño e invierno apetece refugiarse en casa del frío exterior. Apetece estar calentito y tranquilo dentro y sentir que nuestro hogar nos recibe de una forma acogedora, ¿verdad? Para conseguir una atmósfera así se pueden aplicar diferentes recursos de decoración. Entre ellos, por ejemplo, la incorporación de textiles gustosos en las estancias (alfombras, mantas, cojines…), de estampados otoñales o de colores cálidos y sosegados que fomenten la paz y la tranquilidad. Pero hoy os hablo de otro recurso igual de importante cuando queremos conseguir que nuestra casa sea especialmente acogedora y cálida: la iluminación. Como hemos dicho en más de una ocasión, la forma en que iluminamos los espacios influye directamente en la forma en la que nos sentimos cuando estamos en ellos. Así que, tomad nota si queréis que esta temporada vuestra vivienda sea la mar de acogedora.

1 | Potenciar la luz en su justa medida

Es importante, cuando queremos crear un ambiente acogedor, que elijamos cuidadosamente la potencia de las bombillas y el color de la luz que estas emiten. Aquí, Martín Mora, nos explicaba dos conceptos esenciales para esto: la temperatura de color y el número de lumens. El primero implica que la luz sea más cálida o más fría. Recordad que, aunque sea paradójico, a mayor temperatura de color, más fría será la luz. Y el segundo concepto relaciona el número de lumens (que no de watios, ¡ojo!) con la intensidad de la luz. Para iluminar un espacio tenemos que considerar, entre otros factores, la superficie de la estancia a iluminar. Necesitamos establecer unos determinados lumens por metro cuadrado y esta relación se establece a través del denominado lux. En cada estancia será recomendable una cantidad de lux u otra. Esta puede variar entre los 200 o 300 lux para una cocina, hasta los 100 o 200 para la iluminación general de un salón. En cambio, para una ambientación puntual cálida y acogedora (para ver la televisión, por ejemplo) puede ser suficiente con 50 lux.

2 | Combinar diferentes tipos de luminarias

Lo anteriormente explicado se consigue, entre otras cosas, apostando por diferentes tipos de luminarias y lámparas. No os quedéis sólo con la iluminación interior general instalada normalmente en el techo de cada estancia. Aprovechad además la gran oferta de lámparas con diferentes diseños que hay en el mercado para, a la vez que creáis puntos focales de luz puntual, enriquecer y estimular la decoración general de la casa. Echad mano de lámparas de sobremesa, de lámparas de pie con reguladores, de flexos o de apliques de pared. Todas estas opciones os vendrán como anillo al dedo para crear diferentes atmósferas y hacer que la iluminación interior de cualquier estancia sea, en lugar de plana, rica y con matices. En Lampara.es podéis encontrar muchas posibilidades.

3 | Aprovechar la luz de las velas o el fuego

Este tipo de iluminación (frente a la puntual o la general anteriormente descritas) es la que se conoce como iluminación cinética, la que crea iluminación en movimiento. Esto se consigue, por ejemplo, a través del fuego de una chimenea o encendiendo una vela y, su potencial para el propósito del que hablamos -crear ambientes cálidos y acogedores- es realmente increíble. Así que, aunque siempre con precaución, no dudéis en echar mano también de este recurso. ¡Crearéis una atmósfera realmente mágica y acogedora en casa!

Y a vosotros, ¿os gusta que una iluminación cálida y acogedora os reciba en casa en otoño e invierno?
(Post patrocinado por Lampara.es)

P.D. Más recomendaciones para crear sensaciones a través de la luz.
P.D2. Trucos para mejorar la iluminación en casa sin hacer obra.

2 Comments

  • 30 octubre, 2017 Responder

    M Angeles Guerra

    Una bonita iluminación hace mucho.
    Besitos

    • 30 octubre, 2017 Responder

      Bea Atienza

      Diría que hasta puede hacer todo. 🙂
      Un abrazo M. Angeles.

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